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El ciclo del fuego

Según Heráclito, filósofo griego del año 500 a. de C., el fuego era el que todo lo consume, el que está en continuo cambio, el elemento primario.

"Hoy sabemos, que no es un elemento sino un proceso, una transformación.

En opinión de los científicos, las palabras de Heráclito, pueden quedar en parte reinvindicadas por la teoría del Big Bang o Gran Explosión o Fuego Primario.

Los científicos se inclinan a creer que lo que llamamos Universo es producto de la bola de fuego de la Gran Explosión "Big Bang". Es decir, que toda la energía que nos rodea, desde el calor del Sol, hasta las radiaciones cósmicas que apenas superan el cero absoluto, es un resto de esa primera explosión o primer fuego creador.

Desde ahí hasta nuestros días en continua expansión, aunque nos pasemos largas noches observando el firmento y sus estrellas y no veamos cambios significativos, el cual nos parece de un equilibrio constante, sin comienzo ni fin, bastante natural.

Sin embargo, lo que vemos ahora ha sucedido muchos millones de años atrás.

De esa explosión se estima unos 10.000 millones a 12.000 millones de años atrás, nacida de un punto único sin dimensión, llamada "singularidad" sin dimensiones espaciales o temporales y que contenía toda la masa del cosmos. En 1960 quedó claro que el universo está en continua expansión. Así se pudo calcular la edad del universo sobre la base de su actual ritmo de expansión.

Al expandirse, el universo se fue enfriando. Minutos después de la explosión la temperatura había descendido a alrededor de los mil millones de grados y se formaron las primeras partículas elementales. Dos o tres mil millones de años después aparecieron las primeras estrellas entre las nubes de hidrógeno. Esta es la primera generación de estrellas, donde las reacciones nucleares fundieron los núcleos de hidrógeno, convirtiéndolos en los elementos más pesados, del helio al carbono y al uranio, que posteriormente pasaron a formar parte de las estrellas y planetas actuales, y de nuestros mismos cuerpos.

¿Cuál será, pues, el futuro? Hay dos posibilidades. Una que la expansión continúe eternamente, el universo esté cada vez más esparcido y más frío, y las estrellas se apaguen y mueran, hasta que finalmente la materia se desintegre y no queden más que las radiaciones cósmicas, ondas sonoras frías una fracción por encima del cero absoluto. La otra alternativa es más concordante con la expansión, pues de la misma se pasaría a la contracción. Finalmente se regresa a la "singularidad, una implosión que se denomina la Gran Contracción "Big Crunch".

Las posibilidades de estas dos alternativas dependen de la masa total del universo, valor que los físicos no pueden calcular. Si está por debajo de cierto valor crítico, la expansión continuará.

Si es mayor, entonces nos dirigimos hacia la gran contracción.

¿Tiene masa el neutrino, la partícula elemental más común? ¿Existen grandes cantidades de materia invisible, sin radiación, en el cosmos? Si la respuesta a cualquiera de estas preguntas es afirmativa, la fuerza gravitacional total es suficiente para detener la expansión y el universo volverá al punto de partida y desaparecerá para siempre o renacerá en otro "Big Bang".