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El mundo cristiano

Jesús

Sobre el Maestro Jesús mucho se ha escrito, pero para los cristianos sólo cuentan los relatos de los cuatro evangelios, he aquí que resaltaremos la idea cristiana según la tradición, con palabras extraídas de una carta abierta para la comunidad realizada por la Arquidiócesis de Buenos Aires, Argentina, y queda la libertad para todo investigador y caminante reformularse o no, otra versión de los hechos hace ya 2.000 años.

Jesús de Nazareth, el que nació en Belén de Judea hace casi dos mil años, descendiente de la familia de David. un hombre especial porque sin dejar de ser Dios asumió la condición humana para redimirnos. Redimirnos del pecado que había roto la armonía entre Dios y la Humanidad. Hacía falta un hombre que nos reconciliara con Dios porque

"...si por el hombre entró el pecado al mundo, por un hombre tenía que entrar la salvación."

Jesús de Nazareth. También lo llamaban el Cristo, el Mesías (que quiere decir salvador o redentor), Jesucristo, el hijo del carpintero.

Durante sus primeros treinta años de vida no se destacó demasiado pero lo conocían en el barrio por ser un artesano honesto (carpintero como su padre) siempre dispuesto a aprender y a servir.

Los últimos tres años de su vida sí que se destacó. Un buen día comenzó a actuar públicamente y realizó verdaderos prodigios. No sólo por las curaciones y milagros (que los hacía para que creyeran en su Palabra) sino por lo que predicó.

Sus enseñanzas fueron una verdadera revolución para la mentalidad de los "dueños de la religión", del poder imperial de Roma y también para el pueblo sencillo que lo comprendió y lo siguió. En cuanto pudo se rodeó de un grupo de amigos, los apóstoles, con los que formó una hermosa comunidad; ellos fueron sus continuadores con la asistencia del Espíritu Santo; así nació la Iglesia después de la muerte y de la resurrección de Jesús.

Él se ha hecho nuestro hermano y con ese amor fraternal nos quiere y nos cuida. Con ese amor fraternal quiere que lo tratemos y que nos dirijamos a Él frente a cualquier necesidad.

Jesús de Nazareth, Dios hecho hombre que, una vez cumplida su misión en el mundo, RESUCITO de entre los muertos para mostrar el camino a la Casa del Padre y sellar la ALIANZA definitiva entre el Creador y la humanidad.

Queremos compartirlo con todos y proclamar que nuestra fe nos hace felices y que hemos descubierto una forma de vida que está de acuerdo con el destino final de la persona humana.

María

Una muchacha humilde de Galilea que consagró su vida a servir a Dios y fue invitada por Él a ser la madre del Salvador María tiene un enorme atractivo para todos porque fue una mujer sencilla y común, mujer de pueblo, que supo aceptar la voluntad de Dios. María es modelo de cristiana porque se entregó a Jesús sin poner condiciones y vivió de acuerdo con la Ley de Dios con alegría y servicio.

María es nuestra Madre del Cielo porque Jesús mismo le encargó esa "tarea" cuando estaban al pie de la Cruz. María nos acompaña siempre porque ha querido seguir estando entre nosotros con una presencia viva que se manifiesta en un montón de lugares. Por eso la honramos con diversos nombres (advocaciones).

Espíritu santo

Creemos que el Espíritu Santo es Dios. Como el Padre y el Hijo. Creemos que con Él, se cumplió la promesa que Jesús hizo a sus apóstoles antes de morir, resucitar y volver a la Casa del Padre. Creemos que el Espíritu Santo nos asiste, nos anima y nos ayuda a vivir la fe.

La iglesia

Es la comunidad de creyentes que desean vivir intensamente los valores del Evangelio. Una Iglesia que nació en la festividad de PENTECOSTÉS (cincuenta días después de la Pascua, de la Resurección de Jesús), cuando María y los apóstoles estaban reunidos, en oración, esperando que se cumpliera esa promesa de Jesús de enviar a su Espíritu. Una Iglesia que tiene sus raíces profundas en la misma historia del Pueblo de Dios, desde los orígenes de la creación y con eslabones concretos de la vida del pueblo hebreo: Abraham, nuestro padre en la fe; Moisés, liberador de la esclavitud; reyes, pastores y profetas. Creemos en una Iglesia Santa y Pecadora.

Que muchas veces desvió su camino de la Voluntad de Dios pero que siempre se levanta, sabe pedir perdón y corregir su rumbo. Creemos que fuera de la Iglesia también puede haber salvación y encuentro del hombre con Dios, pero, al mismo tiempo, con humildad y sencillez, nos sabemos depositarios de la revelación y por eso queremos comunicarla a los demás. Siempre hubo, y hay, grupos de creyentes que se desprendieron del tronco común y conformaron otras iglesias y religiones. En el lenguaje cotidiano acostumbramos a hablar de sectas religiosas, pero es importante que sepamos distinguir lo que es una religión, una iglesia y una secta.

Las sectas son grupos de creyentes desprendidos (secta quiere decir "cortado"), de una Iglesia -Iglesia Católica, Iglesias Protestantes- pero que , algunas, conservan algunos elementos cristianos. Esos elementos pueden traer mucha confusión. De las sectas más conocidas hay muchas que utilizan la Biblia y la interpretan al pie de la letra y sólo prestan atención a algun aspecto del mensaje que más les conviene a sus intereses. Las sectas deforman el mensaje de Jesús, están en contra de la Iglesia y se niegan a formar parte del movimiento ecuménico (un movimiento de encuentro entre las religiones y las Iglesias) que busca encontrar la unidad entre todos los cristianos.

No podemos dejarnos guiar por el proselitismo engañoso de las sectas porque no pretenden liberar al hombre sino cargarlo de abrumadores pesos que no le permiten vivir como Dios quiere. Hay que poner mucha atención porque bajo el aparente espíritu festivo y curador de sus reuniones se esconden deseos de mantener al hombre sometido y oprimido. También están los que predican la reencarnación o la comunicación con los difuntos especulando con nuestros sentimientos. Adivinadores, "páis" y "máis" que pretenden conjurar hechizos, mal de ojo y "trabajos"no son más que profetas del engaño y comerciantes de la fe de la gente.

Santos

Creemos que hay muchos hombres y mujeres que nos precedieron tratando de vivir de acuerdo con las enseñanzas de Jesús. Son los que llamamos santos, porque la misma Iglesia nos lo propone como ejemplos de vida y modelos a imitar. Cuando rezamos "a los santos" en realidad rezamos a Jesús por intermedio de ellos.

Los católicos no adoramos imágenes ni creemos que los santos son como otros dioses. Los santos son personas como nosotros, que han practicado los valores del Evangelio de forma integral y de raíz y por eso podemos estar seguros de que ya se encuentran gozando de la felicidad del Reino. En la Casa del Padre hay mucha más gente que los "santos", pero sólo de ellos estamos seguros que así es.

Resurección y vida eterna

La resurrección que no es reencarnación. La reencarnación es una creencia absolutamente ajena al pensamiento cristiano y que contradice fuertemente nuestra fe. La reencarnación habla de que el alma vuelve a la tierra a ocupar otro cuerpo de hombre u animal y eso no tiene nada que ver con la liberación que nos ha traído Jesús con su Resurrección.

La resurrección en la que creemos los cristianos se basa en la fuerza de la convicción en la Vida Eterna. Una vida que no termina y está llamada a compartir con Dios el Reino como resultado de esta vida en la tierra. Es una resurrección que se dará en la diemnsión de lo divino revistiéndose nuestros cuerpos de la gloria y de la gracia.

Sacramento

Los Sacramentos son signos visibles que Jesús eligió para que tengamos una comunicación más palpable con Dios.

•Bautismo: Es el sacramento inicial, por medio del cual recibimos el perdón del pecado original y nos unimos a la Iglesia. En el bautismo recibimos al Espíritu Santo y somos recibidos por la comunidad cristiana como hermanos y por Dios como hijos de una manera especial. Los católicos pedimos el bautismo de nuestros hijos cuanto antes. Es decir que no esperamos a que crezcan para que ellos decidan qué hacer. Porque en esto está en juego algo muy importante : la fe y la Gracia de Dios. En el ritual del sacramento del bautismo están presentes dos signos importantísimos que , después, van a seguir presentes en nuestra vida:

•El Agua: El agua bendita, que mucha gente pide en la parroquia para llevar a sus casas y así tener esa presencia especial de la Gracia de Dios en medio de la familia.

•La Luz: La Luz que se toma del fuego que se bendice durante la celebración de la Vigilia Pascual. Fuego que enciende el Cirio Pascual y que está presente en las celebraciones y que comunica la luz de Cristo a las velas de los fieles que, así, se comprometen a llevarla al mundo. Luz que, muchas veces acompaña nuestra oración particular cuando en casa encendemos una velita a los santos o junto a la Biblia.

•Eucaristía: Nos alimenta y nos une en comunión con Jesús y nuestros hermanos La eucaristía, sacramento maravilloso de Amor, centro de nuestra fe y de nuestra vida en el que nos ponemos en contacto íntimo con nuestro Señor. Eucaristía en la que participamos en la Misa, que es la celebración comunitaria de la Pascua de Jesús. En la Misa escuchamos la Palabra de Dios y compartimos la mesa de la fraternidad.

•Reconciliación: Es el sacramento del perdón. Es un sacramento que produce una gran alegría; en el que se confiesa o reconcilia y en todo el pueblo de Dios. Es un sacramento para el que nos preparamos haciendo un examen de conciencia sobre nuestra vida, a la luz de la Palabra de Dios; manifestamos dolor por las faltas cometidas y nos proponemos no hacerlas más; confesamos los pecados al sacerdote y nos comprometemos a una reparación.

•Confirmación: Es el sacramento de la madurez en la fe. Recibimos el Espíritu Santo y sus dones para comprometernos a vivir más intensamente la vida cristiana y transmitirla a los demás.

•Unción de los enfermos: Es el sacramento del alivio ante la enfermedad. Pueden recibirlo todas las personas que están aquejadas por una enfermedad importante y no sólo en peligro de muerte. No debemos relacionar el sacramento de la Unción de los Enfermos con el antiguo concepto de la "extrema unción" que, como la palabra lo indica estaba pensada para una situación límite, extrema.

•Matrimonio: El sacramento de la unión de los esposos. Jesús se compromete a hacerse presente en medio de la pareja para que él descubra en ella y ella descubra en él su presencia amorosa y salvadora.

•Orden sagrado: Sacramento por el cual se consagran los sacerdotes al servicio del Pueblo de Dios. El obispo recibe la plenitud del Orden, y los presbíteros (curas) como sus colaboradores reciben el ministro sacerdotal para celebrar la Misa, perdonar los pecados, administrar los demás sacramentos, predicar la Palabra de Dios y ayudar a todos conduciendo y sirviendo al Pueblo de Dios.

Oración

Es una forma concreta de comunicación con Dios. Se puede rezar de muy diversas maneras:

* Leyendo la Biblia, Palabra de Dios, y meditando lo que en ella nos dice

* En actitud de recogimiento, diciéndole las palabras que brotan desde nuestro corazón, "inventando" nuestra oración.

* Con mucha devoción, repitiendo oraciones que ya están hechas y se han tomado del mismo Evangelio (por ejemplo, el Padrenuestro, una parte del Ave María, el Angelus) o son de la tradición de la Iglesia.

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