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Gemas

Desde el antiguo Egipto a la actualidad, la tradición se mantiene vigente. Las piedras preciosas guardan un tesoro incalculable, que más que económico es medicinal. el fenómeno se explica en las distintas vibraciones positivas que tiene cada una de ellas, según su composición mineral y molecular y según el color con que las ofrece la naturaleza. La gema debe ser genuina para su correcto uso.

Además de la aplicación directa sobre el cuerpo de todas y cada una de las piedras, existe un elixir de efecto energizante psicofísico de muy fácil preparación.

Colocando la piedra, cualquiera sea su tamaño, en un vaso con agua destilada, luego colocarlo al Sol de la mañana, entre las 8 y las 11. A medida que los rayos solares se reflejan sobre el líquido y la piedra, el agua comenzará a cargarse con la fuerza de esa vibración para transformarse en un potente elixir que le proporcionará gran vigor físico y mental.

Puede administrarse con gotero, a razón de cinco gotas debajo de la lengua a la mañana, a media tarde y a la noche. Los efectos serán bastante inmediatos y se notará que duran unos cuantos días.

Tipo de gemas

Agata: En la antigüedad se la utilizaba para combatir fiebres y envenenamientos producidos por picaduras de animales venenosos. También combate el mal de ojo y rechaza las ondas negativas.

Amatista: Aleja los estados de decaimiento, languidez, depresión, neuralgias y ardores. Por otro parte, es ideal luego de haber bebido alcohol en exceso para evitar los efectos de la resaca.

Aguamarina: Ayuda a calmar las excitaciones psíquicas, frena la liberación de la adrenalina en la sangre, calma los nervios y ayuda a lograr la relajación. También cura la nefritis, actuando sobre las mucosas de la zona renal.

Esmeralda: Entre sus virtudes figura la de apresurar los partos lentos y acrecentar los efectos afrodisíacos. En contacto directo cura las enfermedades de la vista. Las creencias antiguas la relacionan también con poderes malignos, por lo que se la utilizó para hacer daño.

Calcita Naranja: Provoca la aceleración del tono cardíaco e intensifica la actividad de las glándulas suprarrenales. Es una excelente piedra que sirve para la prevención.

Cristal de Roca: Posee numerosas propiedades y es el gran calmante de los dolores, ya sean de cabeza, digestivos, musculares, óseos y hasta de muelas.

Fluorina: Su gran virtud es, sin dudas, la de ser una piedra capaz de transmitir energía a quienes no la poseen en grado suficiente. Para aquellos con problemas anémicos o de debilidad es de gran ayuda.

Galena: Si bien su poder es conocido en la radio y la electricidad en todo el mundo, no todos saben que tiene capacidad para curar cierto tipo de tumores y actuar favorablemente sobre los centros nerviosos.

Granate: Alivia las palpitaciones del corazón e influye para que la sangre corra libremente por las venas. Regula todo el sistema circulatorio y es la piedra que ayuda a estar de buen humor y evitar la melancolía. Especial para estados depresivos.

Lapislazuli: Sirve para curar las enfermedades inflamatorias y ejerce acción directa sobre el funcionamiento de las células. En oriente es un talismán contra el mal de ojo y se acostumbra a colgarlo del cuello de los niños.

Malaquita: Tiene numerosas propiedades curativas: reguladora de la hipófisis, de la tiroides y de las glándulas geniarto para la distensión y la salida del bebé.

Opalo: Cura la debilidad de la vista y las enfermedades nerviosas. También se lo puede utilizar para todo lo que tenga que ver con angustias y estados de irritabilidad.

Ojo de tigre: Es buena para diferentes usos, pero también se le adjudica el atribuir una clara lucidez mental a la hora de encarar negocios. Exacerba los instintos y es muy útil a la hora de conservar la calma.

Cuarzo: Es el más conocido de los minerales y se lo encuentra en todos los tipos de rocas. Tiene fundamentales aplicaciones en la industria, pero sus virtudes medicinales son aún más interesantes. Precisamente, es uno de los más importantes en este campo porque no sólo actúa sobre una zona determinada del cuerpo sino que busca el equilibrio del paciente a través de todo el organismo.

Rubí: Más allá de su belleza, su significado en medicina está ligado a su capacidad para contener hemorragias. Es también bueno para el corazón, la memoria y el cerebro, a la vez que brinda una importante fuerza física e intelectual. Es también el emblema de felicidad de los enamorados.

Topacio: Ejerce una más que excelente acción sobre la mucosa de los órganos principales y de los cartílagos. Es muy buena para el tratamiento de las hemorroides y de otro tipo de inflamaciones y es muy útil a la hora de contemporizar situaciones difíciles porque obra como calmante.

Turquesa:  Según la tradición está ligada al Sol y al fuego. Llevada al cuello, y al nivel del plexo solar, equilibra el sistema nervioso. Atrae honores y dignidades, autoridad y bienestar, al tiempo que agudiza el buen juicio, el razonamiento y evita la toma de decisiones rápidas y sin análisis.

Turmalina: Se usa habitualmente en los equipos de electrónica, pero en materia de suerte se la conoce porque protege a los comerciantes de todo tipo de incidentes ligados con su trabajo. En lo medicinal combate irritaciones de la piel, inflamaciones de la vista y hasta se la puede utilizar contra los malestares hepáticos y estomacales e insomnio.

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