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Sepa si su jefe es un psicópata

Estudio hecho en gran Bretaña. Los líderes tienen una patología personal diferente. Datos para detectar sus mañas.

Qué argentino psicoanalizado no ha dicho alguna vez "¡este psicópata!" cuando sufre el maltrato o la arbitrariedad de un jefe?
Un estudio científico británico probaría que la acusación no está lejos de la realidad y que hasta existen "psicópatas exitosos".
Según Belinda Board y Katarina Fritzon, científicas de la Universidad de Surrey, los líderes son diferentes en su patología personal del resto de los mortales. Y lo habrían demostrado con su estudio.
Las expertas decidieron testear hasta dónde se pueden superponer las personalidades de managers, pacientes psiquiátricos y criminales psicóticos hospitalizados y psiquiátricamente enfermos.

Los resultados de su estudio son fascinantes y fueron publicados por el diario británico The Guardian.
Board y Fritzon descubrieron que al menos tres de once desórdenes de personalidad son comunes en managers y en criminales perturbados.

· 1) El primer desorden común es el histrionismo, que genera un charme superficial, no sinceridad, egocentrismo y capacidad de manipulación.

· 2) También observaron una alta incidencia de narcisismo: grandiosidad, falta de empatía con otros, capacidad de explotar a los demás e independencia.

· 3) Pero en los managers encontraron un desorden más compulsivo aún, que incluye el perfeccionismo, la devoción excesiva por el trabajo, rigidez, testarudez y tendencias dictatoriales.

La mayor diferencia entre los managers exitosos y los que no lo son y enfrentaron obstáculos en su carrera fue que en estos últimos detectaron una tendencia menor a la agresión física, gestos suicidas e inestabilidad emocional.
Estos son los que pueden terminar internados en un hospital psiquiátrico. Los otros, no.
La habilidad mental no es una cualidad que necesariamente conduce al éxito. Debe estar combinada con excepcionales habilidades sociales, camaleonismo y maquiavelismo, que son comunes en enfermedades habitualmente conocidas como desórdenes de personalidad.

La fórmula parece ser: cuanto más lejos llega una persona, más desórdenes tiene.
Las motivaciones profundas para llegar al éxito fueron también analizadas. Un tercio de los exitosos ha perdido uno de sus padres antes de llegar a los 14 años, comparado con el 8 por ciento del resto de la población.
Otra evidencia es que la mayoría de los desórdenes de personalidad son causados por maltrato en la infancia antes que por herencia genética.
Cuando alguien en su infancia recibió poco amor se crea un campo potencialmente fértil para un desorden, que se agravará si hubo abuso infantil.

El éxito llega entonces como una compensación frente a la adversidad temprana e infantil. Estas personas quieren ser reconocidas por extraños porque no fueron reconocidos en la infancia; quieren ser más ricos y poderosos porque se sintieron pobres y emocionalmente desprotegidos en su niñez y quieren el control sobre otros porque se sintieron impotentes ante la autoridad paterna o materna.
La ecuación parece indicar que cuanto más exitoso es alguien, es porque fue muy infeliz en su infancia.

Esa sería la razón por la que líderes como los hombres de negocios y los políticos son tan diferentes en su vida a los ciudadanos comunes: es gente desesperada, que compensa su malestar con adicción al trabajo y decide el equilibrio de vida de los demás.
Por supuesto, hay algunos más peligrosos. Sin ir más lejos, leyendo el diccionario uno se entera de que entre los enfermos mentales que padecen una psicopatía (esa es la definición) se encuentra nada menos que el llamado "mendigo psicópata", quien está acusado en España de once asesinatos extremadamente sangrientos.

María Laura Avignolo - Paris corresponsal.

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